jueves, 24 de noviembre de 2011

Libros Tematica Gay (LGTBI)


DIARIO DE UN HOMOSEXUAL
por Giacomo Dacquino
Traduccion de Naldo Lombardi

"Un psicoanalista transcribió en estas páginas, dramáticas pero no sin juegos irónicos, las horas, los días, los mecanismos psicológicos e inconcientes de un homosexual. El diario registra las fases decisivas de la terapia analítica, la toma de conciencia de una problemática que radica en una educación equivocada, las transformaciones que se verifican en la personalidad del protagonista; pero también la búsqueda febril de la pareja, los riesgos, las frustraciones y el ostracismo a que se expone el protagosnita, los factores ambientales que han demostrado y bloqueado su evolución afectivo-sexual, la agotadora lucha para resolver positivamente una situación que se torna insostenible."

Ediciones de la Flor - Argentina - 1972

Ay de mi Jonathan 
de Carlos Arcidiacono

Ay de mi, Jonathan, con un sentido paradojal más hondo, traza una pintura nerviosa y exaltada donde lo trágico y lo ridículo intercambian continuamente sus roles hasta confundirse en una sola imagen: el rostro de lo patético. Mundo de criaturas errátiles, solitarias y vergonzantes, Ay demí, Jonathan -como novela- alude a una investigación sobre la carne viva de los estados límites donde la desesperación es una forma de misticismo, y la angustia una dolorosa nostalgia de Dios.
CORREGIDOR - ARGENTINA - 1976

Fabrizio Lupo
por Carlo Coccioli
Unilibro - España - 1978

FABRICIO LUPO es la historia de un homosexual. Yo quisiera que todo aquel que se disponga a leer este ibro se desprenda de toda idea preconcebida. Fabricio Lupo no es una criatura perversa, ni tampoco un enfermo: no es sino un hombre que ama según las leyes que su naturaleza -respecto a la cual es totalmente irresponsable- le dicta. Y puesto que un hombre se juzga no por lo que ama, sino por el modo e intensidad con que ama, Fabricio Lupo, caso límite de amor, es probablemente un heroe del amor. Fabricio Lupo ama a Lorenzo, lo ama de verdad: este es el motivo de que, desde hace casi un año, reciba yo, un número de cartas como, probablemente pocos escritores reciban. Centenares y centenares de cartas que constituyen el más extraordinario de los documentos, el más conmovedor, y ciertamente uno de los que más honran al hombre. Y en el fondo de cada una de ellas, escritas por manos distintas, (estudiantes, sacerdotes, profesores de universidad, artistas, militares, burgueses, artesanos) no hay sino el eco de una insensata e increíble palabra: amor, amor. Tales gentes creen haber encontrado en Fabricio Lupo un intérprete, un mensajero y además -sobre todo- un sortilegio que les ayude a atraer sobre ellos ese amor verdadero, el único que podrá explicarlos y justificarlos. He dicho: ese amor verdadero. ¿Y quién osará arrojar la primera piedra contra los que creen aún en la verdad del amor?
 Teorema 
de Pier Paolo Pasolini 
Traduccion de Enrique Pezzoni

Teorema pone bajo la lupa la familia burguesa como institución y aúna con inusitado éxito el estilo indirecto libre con la prosa poética y las técnicas deudoras de la narrativa cinematográfica. Este "manual laico acerca de una irrupción religioda en el orden de una familia de Milán", según la definió el propio autor, creó una gran polémica tanto al publicarse en forma de libro como cuando se estrenó la película de igual título, cuyo rodaje fue contemporáneo de la escritura de la novela.
SUDAMERICANA - Argentina - 1970

Cronica de la Noche 
de Colm Tobin 
Emece - Argentina - 1998
La madre de Richard sabe perfectamente quién es: sueña con una Inglaterra inexistente que incluye toda la pompa de un país imperial del cual ella forma parte por derecho. En cambio, Richard tarda mucho en definirse. Sólo al final, el personaje entiende quién es. Y lo que es tiene la ambigüedad de los que viven en la frontera: le lleva todo el libro confesarse que es un inglés que se esconde a sí mismo que es argentino y un argentino que se esconde a sí mismo que es inglés.Los dos o tres mundos separados de Richard describen un Buenos Aires que mira para el otro lado mientras su gente desaparece en tiempos del gobierno militar y que más adelante hace la vista gorda frente a complots políticos de toda clase. Justamente el complot es el centro de uno de los mundos de Richard: el que lo relaciona con la Embajada de los Estados Unidos, donde funcionarios y agentes arman y desarman la Argentina en reuniones secretas y fastuosas. Ellos son los que deciden las privatizaciones, ellos son los que ponen dinero para las campañas de los candidatos a la presidencia después de los militares, ellos eligen los futuros gobernantes y los futuros ministros de Economía, ellos arman y destrozan la vida de gente que ni siquiera los conoce. Mientras tanto, Richard y sus amigos y sus novios gay y sus parientes pobres de La Pampa, viven como piezas en el tablero de ajedrez, esperando ser utilizadas cuando llegara el momento. La sensación de ser instrumento de maniobras que no se comprenden del todo es lo mejor de Crónica de la noche. La forma en que los funcionarios del FMI y los de la Embajada manipulan ciertos resortes del país, vista entre bambalinas por un personaje que es apenas un pinche en ese mecanismo. Ese personaje descubre que los funcionarios tienen espacios secretos que el público, la gente, no ve y que debajo de lo visible está el verdadero iceberg. Ese descubrimiento es la parte más emocionante, más profunda de la novela, la parte central.El problema es que la novela de Tóibín es, en cierto modo, como su personaje: empieza por ser una reflexión netamente política, casi histórica en el sentido de apelar al conocimiento que pueda tener el lector de los personajes públicos argentinos de los últimos cuarenta años y termina convirtiéndose en otra cosa completamente distinta: una novela sobre el sida y en cierto modo, una historia de amor. Ahí es donde falla. Aunque la historia que cuenta el narrador es interesante, verosímil, extraña, y refleja la Argentina desde la doble distancia del homosexual y el inglés extranjero, el giro brutal hacia el problema del sida la convierte en una novela que debió ser dos, y no una. Las metáforas que hablan de esa doble personalidad en el personaje no alcanzan para justificar este cambio y la sensación final es de desconcierto. Una pena porque los capítulos del comienzo son profundos y tristes y los centrales, inteligentes, agudos y llenos de misterio. 



Y HAY MUCHO MAS!!!

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1 comentario:

Kai dijo...

A mi me gusta mucho "Diario de sentimientos" de R. M. Muñoz. No es un autor muy conocido pero lo mismo os interesa. Su web es http://www.rmmunoz.com

Libertad Leblanc, Yuyito Gonzalez, Carlos Monzón... Años 90

Revista Caras N°583 18 Marzo 1993  COMPRALA EN  http://articulo.mercadolibre.com.ar/MLA-677807997-revista-caras-n583-18-marzo-1993-mo...